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Al defender la integridad de la literatura que el llamaba cuentos
de hadas de los proponentes de esas variedades de literatura que buscan representar la vida real, J.R.R. Tolkien escribio
"¿por que habria de despreciarse a un hombre, si hallandose en prision trata de escapar e ir a casa? O, de no poderlo hacer
por que piense en y hable de temas que no sean sus carceleros y los muros de la prision." Si hubiera deseado escribir de "carceleros
y los muros de la prision", Tolkien habria encontrado en su propia vida material suficiente para proporcionarle tramas e incidentes
a novelas en el estilo de Oliver Twist o, siguiendo una vena mas moderna, a historias sobre hombres con una veida de callada
desesperacion.
Huerfano desde una edad temprana; dependiendo para su educacion de becas y el apoyo de un benefactor;
impedido durante varios años de unirse a la mujer que amaba, debido a los deseos de ese benefactor, y habiendose graduado
en la Universidad a tiempo para participar en la batalla de Somme, una de las tragedias mas sangrientas de la Primera Guerra
Mundial, Tolkien tuvo desde temprano y a menudo oportunidades de observar y experimentar las posibilidades deprimentes, frustrantes
y limitativas de la vida moderna, junto con las gozosas, satisfacientes y liberadoras. Pero el don imaginativo de Tolkien
no se inclinaba a la reaccion cuidadosadel mundo que lo rodeaba o a la lenta acumulacion de detalles que crea personajes o
ambitos reales reconocibles.
La suya era, mas bien, una imaginacion mitopoetica, que creo una mitologia según trabajaba,
y Middle-Earth, tema e inspiracion de la mitologia creada por Tolkien, fue el hogar al que el prisionero ansiaba regresar
Como sucede con mitologias de mucha mayor antiguedad, los relatos de Tolkien sobre Middle Earth ocurren muchos años
y muchos kilometros alejados del lector moderno; pero como asimismo ocurre con otras mitologias estos relatos estan psicologicamente
tan cerca de nosotros como podamos desearlo o soportarlo. sus relatos sobre duendes, enanos, hobbits y hombres no hablan de
nuestro mundo en el sentido de que no hablan de Europa o Africa, de la escasez de recursosnaturales o de la amenaza de un
desastre nuclear; tratan de nosotros en el sentido de que hablan del bien y del mal, de la tristeza,del dolor, de la injusticia
y aveces del heroismo, e incluso la alegria. Es decir que tratan menos de lo real que de lo verdadero. La diferencia entre
los dos es aquella quela vida de Tolkien le enseño a apreciar desde los primeros años.
J.R.R. Tolkien
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